La única realidad que nos corresponde es la del Núcleo esencial.
Él es expansión, creación y experimentación infinitas. Esa es su acción, lo que somos realmente, más allá de todo.
Cuando esta realidad es interpretada con la mente o la emoción humanas nos parece fascinante, increíble y tal vez imposible… Pues las personas se han habituado a vivir en la limitación aceptada para luego manejarla lo mejor posible; pero es una ilusión, un “trampantojo” de la vida, que se desvanecerá en el instante en el que nuestra Frecuencia Original se manifieste.